La mayor parte de los negocios lanzan sus productos junto con el estreno de su dominio y demás así que se puede decir que desde el primer día de echar a funcionar están  no sólo al cargo del propio producto o servicio sino también de su propio SEO, link building, el social media (del que ya hemos hablado previamente en este blog), etc. Pero, ¿qué ocurre cuando compras un dominio ya existente y lo intentas utilizar para tu negocio? ¿Qué ocurre con toda la historia pasada de links? Quieras o no, esa “historia” que pesa sobre el link afecta a tu marca de una manera u otra, sobre todo en el SEO, para bien o para mal.

Si sospechas que tu sitio web ha sufrido con la actualización del motor de búsqueda de Google, la actualización Pingüino, lo mejor que te podemos aconsejar es que realizar una auditoría completa tanto de los links como de los anchor texts que estén apuntando hacia tu site. Para entendernos, la actualización Pingüino fue una renovación del algoritmo de búsqueda de Google realizado con tal de penalizar a aquellas webs que estuvieran utilizando técnicas black hat con tal de salir en los primeros SERPs. Para ello, no hay duda de que muchos sitios webs han pecado de utilizar el mismo anchor text para conseguir gran notoriedad.

Si adquieres un dominio ya previamente utilizado, entonces si que sí o sí te recomendamos encarecidamente que hagas una auditoría de enlaces que apuntan hacia tu web puesto que no sabes qué te puede reportar de bueno o malo.

A la hora de comprar un dominio ya existente, piensa en ello como si estuvieras adquiriendo un coche de segunda mano. Realmente no tienes consciencia de qué es lo que han hecho previamente con él. Un coche (o un link) en nuestro caso se puede tratar con cuidado e incluso puede parecer que el exterior esté en perfectas condiciones. Sin embargo, como bien dice el dicho, “la procesión va por dentro”. No te asombres si una vez que adquieras un dominio ves que no te enlazan determinadas webs… ¡No sabes qué prácticas han llevado a cabo con ese dominio antes de que lo adquirieras tú!

Cuando adquieres un dominio ya preexistente, es absolutamente necesario que lleves a cabo una auditoría SEO. Tendrás que evaluar uno por uno, todos los links que apunten hacia tu web, y determinar si te conviene mantenerlos o no. Todo aquello considerado como morralla o poco beneficioso no sólo para tu dominio sino para tu servicio web en general, lo tendrías que eliminar cuanto antes. A Google le da igual que tú no seas el propietario anterior, para Google sigue siendo tan sólo un dominio. Los motores de búsqueda (todavía) no son tan inteligentes como para diferenciar el link building que puedas realizar tú del que ya estaba hecho e incluido en el “pack”.

 

 

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