La pregunta aparece delante de Campaign Manager, cuando alguien busca la tarifa y descubre que no existe. Cuánto cuesta la publicidad en LinkedIn no tiene respuesta en euros, y la razón está escrita en la documentación de la propia plataforma: lo que pagas depende de lo disputado que esté el público al que quieres llegar. Ese público lo defines tú, así que el presupuesto empieza a decidirse mucho antes de que escribas una cifra.
LinkedIn publica dos cifras de público, y la conversación solo cita una
En su documentación de segmentación, LinkedIn fija el umbral que permite ejecutar una campaña. El tamaño mínimo de público para lanzar un conjunto de anuncios es de 300 cuentas. Esa es la cifra que circula, la que aparece en cualquier tutorial y la que tranquiliza a quien tiene una lista corta.
La segunda cifra está en otra página del mismo centro de ayuda y casi nunca se menciona. Para obtener resultados, LinkedIn recomienda un mínimo de 50.000. Para Sponsored Content y Sponsored Messaging eleva la recomendación a 300.000, y para los anuncios de texto sugiere moverse entre 60.000 y 400.000. Entre el umbral que permite arrancar y el tamaño que la propia plataforma considera razonable hay tres órdenes de magnitud.
Tabla de datos
| Métrica | Valor |
|---|---|
| cuentas, mínimo para que la campaña se ejecute | 300 |
| mínimo recomendado para obtener resultados | 50.000 |
| recomendado para Sponsored Content | 300.000 |
Las dos dicen cosas distintas y conviene leerlas juntas. La primera es una restricción técnica, por debajo de la cual el sistema no entrega. La segunda es el criterio de la casa sobre cuándo la entrega se comporta bien. Una campaña puede cumplir la primera y quedarse muy lejos de la segunda, y esa distancia es la que conviene ver antes de pagarla.
Por qué el hueco se abre antes en una campaña en español
Cada capa de segmentación que añades recorta lo que quedaba de la anterior, y en una campaña B2B se apilan con facilidad. Idioma o país, sector, función, antigüedad. Al elegir España, o España junto con México y Colombia, ya has fijado el punto de partida. Al pedir además responsables de un área concreta con nivel de dirección, lo que devuelve el estimador puede quedarse muy por debajo del mínimo que LinkedIn recomienda.
Ese mismo conjunto de filtros aplicado al mercado estadounidense deja un público mayor, lo que ayuda a explicar por qué los consejos escritos en inglés se transportan mal. Suelen asumir un punto de partida que en un mercado hispanohablante hay que ganarse. Con los textos ocurre algo parecido, y ahí está el coste oculto de una localización mal hecha.
La consecuencia práctica es que en español la pregunta sobre presupuesto llega tarde. Antes de decidir cuánto vas a invertir necesitas saber a cuántas cuentas puedes llegar, porque esa cifra condiciona a la otra y no al revés.
Lo que le hace un público pequeño a tu factura
LinkedIn describe la mecánica sin rodeos. La subasta la deciden dos cosas, el precio que pujas y la relevancia que tu anuncio tiene para quien lo ve, y esa relevancia se calcula con señales de interacción entre las que su documentación nombra el porcentaje de clics. De ahí sale la frase más útil de todo su centro de ayuda para quien está haciendo números: cuanto más relevante es tu anuncio, menos pagas.
Un público reducido tensa esa cadena por su cuenta. Con menos personas entre las que repartir el presupuesto, cada una ve tu anuncio más veces. Lo que viene después no está en la documentación de LinkedIn y lo decimos como lectura nuestra: la repetición acaba desgastando la interacción, y la interacción es justo lo que alimenta la relevancia. Si esa relevancia cae, la regla que la propia plataforma enuncia empieza a jugar en tu contra, y el precio sube sin que hayas tocado la puja ni cambiado el anuncio.
Por eso una campaña con público pequeño pide otro plan. Presupuesto diario más bajo, más rotación de creatividades y una ventana más larga, para que la inversión no se agote comprando las mismas impresiones.
Qué puedes ensanchar sin dejar de hablarle a quien firma
Ensanchar es elegir qué capa te cuesta menos relajar, y la candidata natural es la antigüedad. Filtrar por función y por sector sin exigir nivel directivo amplía el alcance sin cambiar de interlocutor, porque en una compra B2B quien investiga y quien firma no tienen por qué ser la misma persona.
El segundo movimiento es agrupar mercados por idioma en vez de por país, cuando el mensaje aguanta. Una campaña en español que cubre varios mercados se acerca al tamaño recomendado sin diluir el argumento, siempre que la página de destino no dependa de precios ni de plazos locales.
El tercero es trabajar con listas de empresas en lugar de listas de cargos. Si sabes a qué compañías quieres llegar, subirlas como público te ahorra depender de cómo escribe cada empresa los títulos de sus puestos, que es donde se pierden cuentas sin que nadie lo note.
Y hay un caso en el que ninguna de las tres cosas basta. Si tu público realista se queda muy por debajo del umbral recomendado, el problema ya no es cómo segmentas, sino que estás pidiéndole a un canal de público algo que hace mejor un canal de intención, y ahí entra la publicidad en buscadores.
El estimador es la primera cifra de tu plan de medios
Campaign Manager muestra el tamaño estimado del público mientras montas la segmentación, antes de que introduzcas ningún importe. Ese número llega gratis y llega pronto, así que merece un rato de trabajo. Prueba varias combinaciones de filtros y anota qué devuelve cada una.
Con eso ya puedes decidir con criterio. Si una combinación te deja cerca del rango que LinkedIn recomienda, la campaña parte de donde la plataforma dice que conviene partir. Si te deja muy por debajo de ese mínimo, lo que tienes se parece más a un programa de cuentas objetivo, y ese se trabaja de otra manera. Cuando llegue el momento de comparar la inversión con lo que produce, la referencia útil está en cómo calcular el coste por lead en B2B y en lo que cuesta un programa completo de demand generation.
Preguntas frecuentes sobre el precio de la publicidad en LinkedIn
¿Cuál es el público mínimo para lanzar una campaña en LinkedIn?
Trescientas cuentas. Es el umbral que LinkedIn documenta para que un conjunto de anuncios llegue a ejecutarse. Por debajo de esa cifra la campaña no entrega, aunque tengas el presupuesto aprobado.
¿Y si mi público en España no llega a 50.000 cuentas?
Quedarse por debajo de esa recomendación no impide anunciarse. Lo que cambia es el plan. Presupuesto diario más bajo, más variantes de creatividad y una ventana de campaña más larga, para que la misma inversión no se convierta en repetición sobre las mismas personas.
¿Cuánto presupuesto necesito para empezar?
LinkedIn no publica un importe mínimo fijo. Su documentación explica que el mínimo depende de la duración que configures y que la plataforma te lo muestra si el presupuesto es demasiado bajo, así que la cifra la ves en tu propia campaña y no en una tabla general.
¿Por qué me sube el coste por lead justo cuando afino el público?
Porque al afinar reduces el número de personas entre las que se reparte el presupuesto, y cada una ve el anuncio más veces. LinkedIn sí dice que la relevancia influye en lo que pagas y que se calcula con señales de interacción; el desgaste por repetición es la lectura que añadimos nosotros. El anuncio no ha empeorado, se ha quedado sin gente nueva a la que llegar.
¿Conviene juntar varios países en una misma campaña?
Cuando comparten idioma y el mensaje no depende de condiciones locales, sí, y es una vía razonable para acercarse al tamaño recomendado. Si la página de destino menciona precios, plazos o normativa de un país concreto, sepáralas.
¿Las listas de empresas ensanchan o estrechan el público?
Depende de la lista, aunque suelen dar un conjunto más amplio que enumerar cargos. Al indicar las compañías y dejar que la plataforma resuelva quién trabaja allí, dejas de depender de cómo escribe cada empresa sus puestos, que es donde se pierden cuentas sin que nadie lo note.
¿Cuántas veces puede ver una persona el mismo anuncio?
No hay una cifra publicada que sirva de referencia general. Lo que sí puedes vigilar es la interacción del anuncio mientras la campaña corre, porque LinkedIn la usa para calcular la relevancia. Si cae de forma sostenida y el público no ha cambiado, la repetición es una de las causas que conviene descartar.
¿Cómo sé si el problema es el público o el anuncio?
Cambia una sola cosa cada vez y mira qué pasa. Si con creatividades nuevas y el mismo público el rendimiento se recupera y vuelve a caer, el tamaño del público es el primer sospechoso. Si no se recupera en ningún momento, el mensaje es el que merece la primera revisión.





